Culmina nuestro año jubilar y nos queda la satisfacción de haberlo celebrado con gratitud, hacia el buen Dios presente en nuestras acciones y hacia nuestra Amada Madre la Virgen María, patrona e inspiradora de nuestra Institución. Enmarcar esta celebración en un año declarado jubilar, fue el resultado de sentirnos llenos, “de alegría” y de expresar el nuevo tiempo de recoger y de sembrar la siguiente cosecha: el tiempo de jubileo, el tiempo de renovar. La Congregación Mariana y sus obras se unieron en un solo cuerpo apostólico para conmemorar su aniversario. Cada obra manifestó, la gratitud por aquel histórico momento del 9 de mayo de 1937, cuando 16 hombres tocados por la misericordia de Dios e inspirados por el amor dulce y suave de nuestra Amada Madre, tuvieron la gran idea de crear la Congregación Mariana de Medellín y mediante ella, asistir a muchos hombres y mujeres con carencias en servicios de salud y necesitados de fe, para entender que Dios nos ama y lo hace, la mayoría de las veces, a través de nosotros mismos. Quedan muchas realizaciones enmarcadas en el año jubilar que se inició el pasado 9 de mayo de 2007, con la celebración eucarística presidida por el Señor Arzobispo de Medellín, Monseñor Alberto Giraldo. Nacieron nuevas obras como el Centro de Formación Santa María de las Flores que se estrenó con Experiencias de Ejercicios Espirituales dirigidos a colaboradores de la Institución, a Convocación Mariana y a los postulantes de la Congregación. Hacia el final del 2007 se inauguró el Auditorio “Fundadores” y así se completó el proyecto del Centro de Formación.
La Institución busca el fortalecimiento espiritual de sus colaboradores, pero también su bienestar físico y emocional; por eso puso a disposición de su gran familia el Centro Deportivo Santa María, lugar para la sana recreación y el deporte.
El año jubilar nos acercó a instituciones afines a la nuestra; así surgió la Corporación Cordial, resultado de la alianza entre el Hospital Pablo Tobón Uribe y la Clínica Cardiovascular para prestar servicios en el área de cardiología. Todas las obras se unieron a esta celebración de múltiples maneras: por ejemplo, los colaboradores del Centro Odontológico y el Laboratorio Dental, hicieron una peregrinación a un templo Mariano. Televida realizó varios programas especiales para apoyar la difusión de nuestra efeméride. Los tradicionales Juegos de la Salud se denominaron: “70 años de la Congregación” y se reanudaron las Olimpiadas Deportivas. Las obras de familia iniciaron un redimensionamiento de su labor y desde la Dirección General se instauró el Programa de Formación Espiritual Navegando Mar Adentro, en todas las Obras.
Luego llegó la celebración con nuestros familiares y amigos de la Congregación en el Concierto de la Gratitud, acto social central del Año Jubilar, donde la Alcaldía de Medellín condecoró a nuestra Institución con la Medalla Alcaldía de Medellín categoría oro, máxima distinción que otorga esta entidad a las empresas. Este mismo día se presentó la exposición fotográfica de la historia de nuestra querida y recordada Congregación.
El proyecto de construcción de vivienda de interés social que se anunció con motivo del año jubilar para beneficiar a familias necesitadas, dio su primer paso con la adquisición de un lote de 158.000 metros cuadrados, en el barrio El Socorro, ubicado en la comuna 13 de Medellín, donde la Congregación Mariana construirá 800 viviendas.
Posteriormente se dio la integración entre la Congregación Mariana y el Grupo Convocación Mariana, para seguir creciendo juntos en la formación espiritual y apostólica. Este hecho sin precedentes, pasará a la historia como un hito en el apostolado de nuestra Institución. Durante nuestro año jubilar celebramos varias efemérides como los 40 años de existencia de la Fundación Santa María; los 10 años del primer trasplante de pulmón realizado por la Clínica Cardiovascular, los 7 años de existencia de Televida y su primer año en el satélite. Todo lo que se hizo durante nuestro Año Jubilar, fue con mucho cariño y aunque no buscamos reconocimientos, los recibimos con humildad y sencillez. Juntos agradecimos a Dios y a su querida Madre, por toda su bondad en esta historia de bellas realizaciones, que quedará plasmada en el libro jubilar: La historia de la Congregación Mariana de Medellín, 1937-2007. Este 9 de mayo de 2008 culminaremos nuestro año jubilar con la celebración de la Santa Misa en acción de gracias y oración por nuestra misión. Todos los congregantes, jubilados y colaboradores de la Institución, están cordialmente invitados. Terminarán las celebraciones pero sigue vigente el firme propósito de mantener viva la llama del espíritu de servicio, presente en todas nuestras obras; y el de seguir trabajando para el crecimiento espiritual de nuestros congregantes, integrantes de Convocación Mariana y colaboradores de nuestra Institución.
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